Por: Danilo Gómez Herrera
Asociado Acord Risaralda
Periodista Munera Eastman – Medellín

“El Flaco” Cierra en Pereira:

Por: DANILO GÓMEZ HERRERA

 

Pregonero de tu historia.

Deportivo Pereira tiene ídolos, tiene afición, y una tradición bien ganada en la historia del fútbol colombiano. La presencia de Sergio “El Flaco” Cierra en la Villa de Cañarte disparó el entusiasmo de la hinchada por el equipo Matecaña. Y la fiesta tuvo su efervescencia con la victoria en el clásico frente al Quindío, y con el ídolo de multitudes haciendo el saque de honor.


Más que un aplauso hay que brindarles una ovación a quienes hicieron posible este reencuentro entre la hinchada y el dueño de la camiseta Número 8, el amo de los tiros libres.

 

Desde 2013 el colega Diego Pulgarín mostró su entusiasmo por el regreso del brillante mediocampista a la querendona Pereira. De esa manera hizo el contacto con un hincha agradecido quien puso el billete e hizo posible el homenaje para su ídolo de juventud.


“El Flaco” Cierra fue figura en un equipo de grata recordación como fue aquel Deportivo Pereira de las temporadas 1979,1980,1981 y 1982. Antes había pasado por Junior, Once Caldas, Santa Fe, Millonarios y Unión Magdalena.


En los tres primeros años de Cierra con el Pereira se tuvo el manejo de empresarios particulares como José Arenas y otros dos socios. Hubo taquillazos y buenos premios para los jugadores. Don Joe, reconocido como un gran empresario, montó una nómina competitiva. Luego le vendió el equipo a Octavio Piedrahíta, el millonario antioqueño que montó un “equipazo” en 1982.


En aquel momento el Pereira miró cara a cara a los grandes y ricos de nuestro fútbol, en tiempos de “los dineros calientes”. Pero… no había un proyecto serio, y mientras el equipo ganaba y la afición llenaba su estadio, el dirigente Octavio Piedrahíta estaba negociando al Atlético Nacional cumpliendo con su sueño. El Pereira se quedó sin dolientes cuando pintaba para lograr un cupo a la Copa Libertadores. El “Flaco” Cierra era uno de los jugadores que brindaban espectáculo en la cancha con la divisa amarilla y roja junto al “Mincho” Cardona, “Chiqui” Aguirre, Lobatón; y el inolvidable arquero, el “Caballero Quinta”, como le día el narrador Rey Mosquera a Quintabani.


En las temporadas de 1979 y 1980 también logramos ver un Deportivo Pereira que generó pasión y locura colectiva. El esposo de Anita María sumó 26 goles en 1980, muchos de ellos de tiro libre, y fue el máximo artillero del campeonato. En 1979 Sergio Cierra se nacionalizó como colombiano, según dato de Hugo Ocampo Villegas.

En el historial del Deportivo Pereira los hinchas de cada época disfrutaron de jugadores inolvidables:


En la primera etapa en el “Mora Mora” el goleador Casimiro Ávalos ocupaba un primer lugar en el pódium. Luego otro artillero como Eusebio Escobar se ganaba las palmas. Y que decir del Paraguayo Benicio Ferreira y del vallecaucano Jairo Arboleda. Cracks auténticos. Hubo equipos maravillosos como aquellos que ocuparon el tercer lugar en 1952, 1962, 1966 y 1974. El famoso “Kinder de López Fretes” en 1967 fue puntero del campeonato pero se fundió al final por falta de nómina. Allí el puntero Gustavo Santa “era un volador con potente remate”

Hace poco y con ocasión de los 75 años de fundación del Deportivo Pereira, quien recibió el homenaje del equipo fue Benjamín “Mincho” Cardona, el puntero de la Unión Valle, quien no sólo levantaba certeros centros, sino que también hacía parar “la tribuna” en cada pique pegado a la raya como puntero derecho.


Y si seguimos citando nombres seguramente la nueva generación de fanáticos Matecañas recordarán a Hernán “El pite” Cardona, el goleador del ascenso en el año 2000. En esa memorable temporada fueron muy aplaudidos los desbordes de Hugo Sánchez y Rafa Castillo. Igualmente la gente recuerda a Carlos Darwin Quintero, figura y goleador de aquel Pereira de 2009 que clasificó entre los ocho, pero huyéndole al descenso.

“Flaco” Cierra por siempre:


Para Sergio Cierra este reencuentro con su pasado más brillante en el fútbol profesional alimenta su espíritu y aumentará ese amor que siempre ha profesado por la tierra que aprendió a querer; así lo comprobamos con Pacho Benítez cuando lo visitamos en Buenos Aires en 1997.


Para “El Flaco” Cierra la ciudad de Pereira es ese terruño donde celebró con Anita María suesposa, uno de sus mejores goles, el nacimiento de su hija Carolina quien se ha conmovido al conocer a “sus paisanos”. También ha comprobado el reconocimiento sincero para su Papá, el dueño de los tiros libres. Este Flaco querido quien ya peina canas se ganó un sitio especial en el altar de la memoria de la parcialidad del Pereira del alma. La hinchada Matecaña vibró con el triunfo en el clásico frente al Quindío en el arranque de los Cuadrangulares. Todos se tomaron la fotografía, y recibieron su autógrafo. Ojalá esa buena vibra con el “Flaco” Cierra sea el impulso y compromiso para un equipo que siente el apoyo de su afición en el objetivo del ascenso en 2019.

Eclipse… en el estadio

Eran las 5 de la tarde de aquel miércoles 12 de octubre de 1977 cuando las aves revoloteaban buscando sus nidos porque llegaba la noche. Muchos árboles rodeaban el escenario deportivo. Quienes nos reunimos allí disfrutamos del espectáculo más maravilloso nunca antes visto en un estadio.

El árbitro chileno Mario Canessa quien estaba informado del tema  hizo sonar su silbato suspendiendo el juego, y acto seguido todo quedó en tinieblas. Se vivió el apagón total en el estadio “Hernán Ramírez Villegas” y en toda Pereira.

 La tarde estuvo gobernada por el Astro Rey en todo su esplendor pero sus luces se apagaron por la presencia invasora de la Luna.

Muchas cosas coincidieron para hacer de aquel momento algo único. En una época en la que no se jugaban partidos entre semana la Dimayor programó una contienda pendiente del calendario entre Deportivo Pereira y Millonarios. Fue un miércoles. El firmamento despejado permitió apreciar en su real dimensión el fenómeno natural. Y como si fuera poco desde las tribunas atiborradas de público se hizo sentir ese murmullo general de asombro por el hecho histórico: el eclipse total de sol durante cuatro minutos.

Tuve la oportunidad de observar el fenómeno celeste en su totalidad desde la pista atlética del Olímpico “Hernán Ramírez Villegas” donde cumplía tarea periodística con mis compañeros Jairo Gómez Flórez y Carlos Alfonso Ryaño. Todo esto sucedió en mi primer día como reportero de campo. Poco tiempo después me enteré que el 12 de octubre era la fecha clásica del Periodista deportivo en Colombia.

Pendientes de anunciar los tiros de esquina y las tarjetas que mostrara el juez Mario Canessa, aquellos “pichones” de periodistas seguíamos cautivados con el fenómeno observado, en desarrollo de la transmisión de William Henao Vásquez, el relator del momento en Radio Reloj 1.300 am. Y claro, el comentarista central Guillermo Gómez Flórez expresó su asombro por lo sucedido, al igual que la joven promesa radial del comentario oriundo de Santuario, Álvaro Castaño Gómez, quien meses después murió ahogado en el Lago Uribe Uribe.

 

La mini noche que nos regaló aquel día maravilloso fue el comentario general de los aficionados cuando el astro rey nos mostró de nuevo su rostro. Y el balón volvió a rodar en un “oscuro” 0 x 0 en la gramilla del escenario que es orgullo de los Pereiranos.

 

Así lo informaron:

 

La radio difundió lo que se vivió en aquella jornada dando cuenta de una Bogotá desolada porque muchos decidieron viajar a poblaciones vecinas donde esperaban contar con mejores condiciones del clima como un cielo despejado. Varios astrónomos que habían llegado al país y se ubicaron en la localidad de Guatavita para analizar e investigar el fenómeno manifestaron que un manto de nubes restó nitidez a su observatorio. Muchos habitantes capitalinos se quejaron y se llevaron una frustración porque el clima no fue propicio. Entre tanto los asistentes a un partido de fútbol en Pereira disfrutamos a plenitud el momento en que la Luna tapó al Sol dejando a su alrededor una corona resplandeciente.

Al día siguiente los medios impresos destacaron que… “El partido de fútbol que se llevaba a cabo en Pereira entre Millonarios y el cuadro de casa se suspendió durante 4 minutos mientras pasaba el fenómeno celeste, para reanudarse momentos después cuando la situación se había normalizado. En tanto que en Bogotá estaba a punto de correrse en el Hipódromo de Techo la sexta carrera válida”. Esta nota muy corta figuró entre todas las informaciones en torno al Eclipse total de Sol del día 12 de octubre de 1977.

 

El ritual de aquella época:

Corría el año 1977 y como no existía el complejo residencial de los Barrios El Olímpico, Gamma, La Villa y Corales, entre otros,  entonces para llegar hasta el estadio abordábamos un bus en el Parque de la Libertad con un letrero simple que decía… Estadio… porque la ruta de urbanos habitual llegaba solo  hasta el zoológico Matecaña.

Y al salir del estadio Olímpico, el “pichón” de periodista hacía parte de aquella peregrinación hasta el Barrio Cuba para abordar allí un bus hacia Dosquebradas.

 

Cómo alinearon los Matecañas  aquel 12 de octubre? y quienes fueron los once titulares de los Embajadores?, el marcador final? Bueno, ahora pienso que aquel cero x cero quedó como una anécdota, e inclusive  el Búho Juan José Irigoyen, el goleador embajador, se abstuvo de anotar algún GOL aquella tarde consciente de que en esa jornada los “titulares” sólo serían para aquel inmenso balón rojizo que día tras día nos regala sus rayos y nos alumbra a plenitud. Y para quien escribe estas líneas el hecho quedó en la memoria como el Eclipse en el estadio, el apagón en pleno partido en el Olímpico de Pereira en mi primera tarde como reportero de campo.

Pregonero de tu historia 

El año: 1945. El evento: cuadrangular en Bogotá. Los participantes: Santa Fe, Millonarios, Colo Colo y Deportivo Pereira. El Organizador: Independiente Santa Fe.

El Campeón: Deportivo Pereira.

 

El alcalde de Pereira ordenó aplazar la inauguración del alumbrado de la calle 19 para esperar el regreso de los campeones. En el poblado había revuelo general. Muchos de los habitantes de este Municipio de Caldas habían escuchado la transmisión radial de “La Voz de Colombia” en la cual se elogiaba el desempeño del Deportivo Pereira en el torneo amistoso frente a los grandes de la Capital colombiana.

En aquel tiempo Deportivo Pereira vestía de rojo, luego se le agregaría a su uniforme el amarillo propio de la bandera, como símbolo de la querendona trasnochadora y morena. Eran los tiempos en que el máximo goleador del equipo Juan Posada también se desempeñaba como boxeador en el Circo Bengala. Y como no existía el profesionalismo la mayoría de los integrantes tenían diversas profesiones.

Los nombres de Luis Carlos Marulanda, “El Ñato” Olidén Ángel, Gabriel Cardona, Juan Posada, y Saulo Flores, entre otros integrantes del equipo, que ya tenían un reconocimiento entre los pobladores, alcanzaron dimensión de héroes por lo hecho en Bogotá.

El modesto equipo que había sido fundado en el Comando de la Policía local en 1944 ya tenía cierta imagen regional por los sonoros triunfos en el estadio de Libaré, entre otros ante el equipo peruano Sucre al que despojó de un largo invicto.

Relataba el historiador Hugo Ángel Jaramillo que los hinchas vivían tremendas dificultades para llegar hasta el estadio de Libaré transitando por una carretera polvorienta en tiempos de verano, y por un camino fangoso en medio del invierno, entonces en medio de la tormenta se cortaban hojas de plátano para usarlas como paraguas.

Pero después de aquellos partidos en cancha inundada y con triunfo del equipo local, los hinchas esperaban a los jugadores en el Danzing, un sitio de diversión en aquel paraje, donde todos terminaban bebiendo aguardiente hasta la madrugada.

La fama de aquel Deportivo Pereira con apenas un año de creado ya recorría el país y por eso recibió la invitación del Santa Fe para jugar el cuadrangular.

El equipo Matecaña fue fundado el 12 de febrero de 1944 por Guillermo Gaviria Londoño, entonces comandante de la Policía de Pereira. La maniobra del policial surgió como una medida para calmar los desórdenes públicos que se presentaban cada que jugaban Otún y Vidriocol, los mejores equipos del pueblo. Entonces se le ocurrió una solución, unir estos dos conjuntos para frenar los brotes de violencia, y de esta manera surgió el Deportivo Pereira.

El mismo capitán Gaviria acompañó el equipo a Bogotá y estaba tan desconcertado como sus jugadores  cuando al cierre del primer tiempo perdían 2 x 0 frente a Independiente Santa Fe en el primero de los 3 partidos programados en el estadio El Campin.

Con el paso de los años el capitán del equipo Luis Carlos Marulanda revelaría que ordenó a sus compañeros no ir al camerino para el descanso, y permanecer en la cancha para buscar una solución a tremendo problema.

Entre otras frases recordó lo que les dijo a sus compañeros…”Ustedes saben cómo está Pereira, todos pendientes de nosotros, y no podemos defraudarlos, vamos a vender cara esta derrota”.

Para el segundo tiempo la transformación fue total y aquel equipo de provincia logró la remontada con goles de Saulo Florez y Juan Posada en dos ocasiones para el triunfo 3 x 2. Esto sucedió el domingo 17 de junio de 1945. El resultado no solo sorprendió a todos en El Campin, sino a los habitantes de la “Villa de Cañarte” quienes se volcaron a las calles a celebrar. Así lo consignó el periódico “El Diario” al señalar que las gentes que estaban en los tres teatros del pueblo se fueron sin terminar la función para sumarse a los festejos en las calles tras escuchar los rumores del triunfo.

El siguiente partido disputado el 22 de junio registró un empate 2 x 2 entre Pereira y Millonarios, y en el cierre del cuadrangular Deportivo Pereira se impuso 3 x 1 a Colo Colo para coronarse campeón en tierras capitalinas.

Como ya lo reseñamos los jugadores del Pereira tenían otras actividades para lograr llevar comida a su casa.  De esta manera destacamos el onceno titular del Deportivo Pereira en sus partidos en Bogotá con sus respectivas profesiones.

El arquero Olidén Ángel, zapatero, Luis Eduardo Arias, fabricante de guayos, Roberto Durán, contador, Pedro Patiño, guarnecedor, Luis Carlos Marulanda y Juan Posada empleados en la fábrica Vidriocol, Alberto Correa, empleado vendedor, Gabriel Cardona, empleado oficial, Rogelio Díaz, sastre, Alfonso Suárez, manejaba la única volqueta recolectora de basura en el pueblo; y Saulo Florez, oriundo del Valle, quien figuró en nómina oficial como Policía secreto, aunque en realidad no desempeñaba tal papel.  Igualmente como coordinador del fútbol local.

 

…Y se hizo la luz

Los integrantes del equipo que venían con la gloria deportiva  tras dos semanas en  tierras capitalinas y con el único deseo de llegar a descansar a sus respectivos hogares, fueron sorprendidos por la Policía en Armenia a eso de las tres de la tarde cuando les dijeron:… “ustedes quedan detenidos en el cuartel por orden del capitán Guillermo Gaviria. Pueden bañarse y cambiarse la ropa y estar pendientes de una orden para seguir su viaje”, recordó Marulanda.

Esa detención era para no llegar con luz día a Pereira y permitir la inauguración del alumbrado de la Calle 19. Así lo relató el capitán del equipo Luis C Marulanda: “La mayor emoción nuestra fue cuando arribamos a Pereira y todo estaba en penumbras. Nos montaron al carro de Bomberos y de inmediato se conectó la energía con la iluminación de la calle 19 hasta la plaza de Bolívar. La gente nos lanzaba claveles y gritaban emocionados aplaudiendo a nuestro paso.”

Cronistas de la época contaban que al llegar a la plaza de Bolívar la Policía les rindió sus armas como un honor haciendo el acto con una solemnidad castrense. Ningún recibimiento se le ha brindado a personaje alguno en la ciudad a través de los tiempos, señalaron.

Ausente del campeonato de 1948

El primer gran dirigente del Deportivo Pereira fue Isaac Gómez Murillo. A pesar de intentarlo no logró incluir al equipo Matecaña en el  campeonato de 1948, pero si pudo hacerlo a partir de 1949.

Pese a ello la ciudad de Pereira tuvo fútbol profesional en 1948 albergando al equipo de Universidad de Bogotá. Como parte del acuerdo se logró que cinco jugadores del Deportivo Pereira integraran al conjunto blanco capitalino.

Fueron incluidos en la nómina Evelio Penilla, Delio “La Bruja” Londoño, Juan Posada, Luis Carlos Marulanda y Jhon “Dominicano” López. Penilla y López fueron debutantes en el partido inaugural del fútbol colombiano el 15 de agosto de 1948 frente al Atlético Municipal en el Hipódromo San Fernando de Itaguí.

 

El acuerdo para que Universidad disputara sus partidos como local en Pereira fue firmado por Humberto Chica Pinzón y Gilberto Arango en representación de la Universidad. Por su parte Alberto Mora Mora e Isaac Gómez Murillo representaron al Comité de deportes de Pereira el 9 de agosto de 1948.

Santa Fe en “El Fortín de Libaré”

El origen del nombre Libaré, la Vereda y el Estadio, se debe a Crisanto García un campesino bastante amigo del licor y buen lector de las obras del poeta Julio Florez. Este hombre usaba una terminología estudiada  y encontraba más elegante decir Libar, que Beber,  y en su fonda ubicó un Tablón que decía… LIBARÉ… Ese era el punto de descanso  para los paramunos que subían del pueblo y allí se tomaban sus aguardientes.

A partir de ahí se hizo famoso el nombre de Libaré para esa zona rural al oriente de Pereira y cuyo nombre le fue impuesto al estadio, luego llamado “El Fortín de Libaré” por parte del narrador Carlos Arturo Rueda. Luego lo designaron como el estadio Alberto Mora Mora.

Allí jugaron los tres futbolistas ingleses de Independiente Santa Fe en su visita al Deportivo Pereira en el campeonato de la Dimayor en 1950. Cornelius “Neil” Franklin, de la Selección inglesa clasificada al Mundial de 1950, George Mountford y Charles Mitten, quien dejó al Manchester United por los rojos de Bogotá.

Un técnico extranjero de la época de “El Dorado” comentó que en Pereira se jugaba como en la selva porque se escuchaba el rugir de los leones. Resulta que el estadio de Libaré, o Mora Mora,  queda ubicado en la ribera del Río Otún, muy caudaloso en aquella época, y de verdad rugía cuando bajaba crecido saliéndose incluso de su cauce.

Fútbol profesional colombiano, 70 años

Por: Danilo Gómez Herrera

Asociado Acord Risaralda

Periodista Múnera Eastman - Medellín

Ráfagas de hechos llegan como flashes a nuestra memoria para recordar tantos equipos al igual que buenos jugadores que dejaron su clase futbolera en nuestras canchas en estos 70 años de balompié profesional. Más que estadísticas quiero recordar anécdotas que han compartido muchos futbolistas, hinchas y técnicos a quien escribe estas notas. Y claro, vivencias propias.

 

Para quien escribe esta nota la historia tuvo un punto de partida, la tribuna del “barranco”, en el sector norte del estadio Olímpico de Pereira en 1972. Soy respetuoso de la opinión de muchos colegas quienes sostienen que no son hinchas de ningún equipo. Eso es extraño porque nuestra visita dominical al estadio estaba motivada por la simpatía hacía aquel equipo que aprendimos a querer. En mi caso se trata del Deportivo Pereira. Usted que lee estas líneas ¿Cuándo vio por primera vez a su equipo? Antes de conocer una cabina los periodistas deportivos primero pasamos por la tribuna.

 

Y junto a la divisa creció la admiración por aquellas figuras que empezamos a apreciar, el primero fue el talentoso mediocampista Jairo Arboleda; era un mago, en sus piernas aparecía y desaparecía el balón. Cuando el marcador de turno despertaba del embrujo la pecosa de cuero ya estaba en otro sector. Otro elemento que me robó aplausos fue el delantero paraguayo Clemente Rolón una máquina de hacer goles, y fue tan buena su campaña que en diciembre de 1974 partió directo del Pereira hacia el Almería de España.

 

Fútbol, color y gastronomía

 

El estadio Romelio Martínez de Barranquilla era una pesadilla para muchos equipos en Colombia. Jugar a las 3:30 de la tarde con ese calor infernal, la barra de Corea insultando desde la tribuna, una cancha irregular, y un Junior arrollador, eran factores que casi siempre dejaban los dos puntos para el local. Y para los periodistas, las incómodas cabinas eran un auténtico sauna, cualquier cantidad de líquido que se tomaba era insuficiente. Ah, y cómo olvidar a Edgar Perea el jugador número 12 del Junior.

 

En un recorrido por diversos estadios del país, y siguiendo por la Costa Caribe, no menos sofocante era la situación en Santa Marta y Cartagena. Allí había que hacer uso de las aguas mentoladas para aquello de la transpiración. Eso sí, el paso fugaz por la playa no se podía perdonar. Pocas veces regresamos con el sabor del triunfo de esas plazas futboleras.

 

Y hablando de gastronomía, el mejor estadio para hacer las transmisiones siempre fue el Atanasio Girardot, donde el menú era variado en el hall del escenario previo a las tareas de tirar cables hacia los camerinos. Siempre y cuando los viáticos alcanzaran la “buena mesa” daba para una suculenta bandeja paisa, un delicioso Mondongo y fritanga al gusto.

 

En Manizales, tras disfrutar de aquellos clásicos entre Pereira y Caldas, que generalmente terminaban con encendidas polémicas, el trabajo fuerte era para la Policía para dispersar a los hinchas después de las pedreas; ese bochorno contrastaba con el impecable uniforme del “loco Darío”, el hincha de número 1 del blanco blanco. En la carrera 23 de la capital caldense unas deliciosas albóndigas cocidas eran la entrada para los infaltables chorizos de Santa Rosa de Cabal en el retorno a Pereira. ¡Que jornadas aquellas!

 

Hablando de hinchas en el pequeño estadio San José de Armenia siempre se vivía un cuadro muy simpático. Allí, por lo general, no había cabinas para las transmisiones visitantes, entonces estando el cronista en la tribuna, micrófono en mano, sentía un impacto en los hombros y un grito estentóreo…”Qué hubo papi”…Uno miraba sorprendido porque ni el empujón ni el grito correspondían a su ejecutante, se trataba de la pequeña “Repollito”, personaje típico. A renglón seguido tocaba invitarla a un refresco para no pasar por tacaño.

 

Recientemente se han visto personajes de variopinta condición como mascotas de los equipos: El cole pereirano, el Barcino en Neiva, el Indio Pijao en Ibagué, entre otros; pero uno muy característico ha sido el “Tiburón” que acompaña la salida del Junior a la cancha.

 

El León Cardenal

En todo este trasegar por las canchas de Colombia hubo una mascota genuina, única en su género, y fue el León de Independiente Santa Fe que tiene su propia historia.

 

Hoy cuando los hinchas del primer campeón de Colombia llevan su leoncito de felpa a la tribuna, y miran desde lo alto al León “2humano” que arenga a los Cardenales, no imaginan la dimensión del León Original M O N A G U I L L O, un cachorro que compró Daniel Samper Pizano en el zoológico Matecaña de Pereira.

El veterinario Wilson Londoño me comentó que un día del año 1975 lo llamó el director del parque para decirle que había que alistar un cachorro con días de nacido para un personaje que esperaba en la oficina.

 

Después de las indicaciones del caso y el pago de dos mil pesos, el reconocido escritor y caracterizado santafereño se fue feliz con la mascota que les daría poderío frente al rival de patio, el azul que no les dejaba ver una en el Campin. Lo cierto es que ese año 1975 el chileno Francisco “Pancho” Hormazábal quien llegaba de dirigir al Pereira, logró armar un buen equipo con el respaldo de su presidente “La Chiva” Cortés, y Santa Fe se coronó campeón ese año. ¿La Mascota intimidó a los rivales? Para la posteridad quedaron las imágenes del capitán del Santa Fe Rafael Pacheco cargando a un hermoso e imponente Monaguillo entre miles de espectadores en cada jornada dominical.

 

Volviendo con el veterinario, éste me contó que en varias ocasiones recibió llamadas de Samper pidiéndole consejo porque Monaguillo crecía, cada vez comía más y generaba unos olores propios de lo que era en realidad, un animal salvaje. Cada vez aumentaban las quejas de los vecinos de la sede del Santa Fe, y éstos decían que tal vez eran hinchas de Millonarios. El final de Monaguillo fue en un zoológico cercano a la capital ya sin los aplausos de la tribuna y el cariño de sus tenedores. Pero dejó su imagen imponente para siempre.

 

Más historias de fútbol y color

 

El primer futbolista extranjero del Deportivo Pereira también era boxeador. Se trataba de Jhon López un gigante dominicano que llegó a nuestro país y jugó con el Medellín en la etapa previa al profesionalismo en 1943. En 1945 apareció en Pereira para una velada boxística y ofreció sus servicios al equipo Matecaña llegando a ser su capitán. Era un eficiente defensor. Ya en el otoño de sus días en 1986 buscó a este cronista para poner en conocimiento del público que le habían negado la nacionalidad colombiana tras residir 4 décadas en nuestro territorio.

 

Y ciertamente se dieron algunas exhibiciones de boxeo en canchas del país cuando se caldeaban los ánimos en pleno partido. Contaba el árbitro de la época Ovidio “El Sauce” Orrego, que cuando se daban esas tánganas él se paraba a mirarlos y cuando estaban cansados de golpearse les preguntaba: ¿Ya terminaron?, entonces sigamos con el partido.

 

Pero no solo se golpeaban los futbolistas. En 1967 jugaban Atlético Junior y Deportivo Pereira en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla. Se presentó una gresca fenomenal en la cancha y de repente apareció un sacerdote. Me contó Alfredo Vega que la gente del Pereira al ver al curita se calmó un poco, pero estaban equivocados, el padrecito se sumó “al baile” y le impactó un puñetazo al jugador Matecaña Claudio Lezcano enviándolo al piso. “Fue un golpe sagrado”, me confesó entre risas el jugador paraguayo. El padre citado era un hincha de Junior que no faltaba al estadio.

 

Ahora les hablo del año 2018. Por estos días todavía se puede asistir en la Unidad deportiva Atanasio Girardot a la misa del padre Nevardo Cataño, los domingos a las 9 y 30 am, quien en medio de su homilía no tiene problema en comentar los hechos recientes del Poderoso Medellín, su equipo del alma, pero no es tacaño para reconocer lo bueno de Nacional.

 

Esto me hace recordar a otro sacerdote hincha, el padre Antonio Valencia quien fuera seguidor del Deportivo Pereira. Sus sermones acalorados en la Catedral de Pereira daban cuenta del partido del domingo de su equipo. El elogio llegaba si se daba el triunfo, pero las críticas eran fuertes si sucedía lo contrario, en este caso que Dios cogiera confesados a los de calzón corto porque el padrecito los dejaba en evidencia cuando tenía conocimiento que habían estado de parranda. Y la ventaja es que el levita no faltaba en las tribunas. En la historia del equipo Matecaña Cecilia Monsalve “Chila” y el Padre Valencia fueron sus hinchas más genuinos.

 

Estrellas con tropiezos

 

Willington Ortiz, una de las grandes glorias del fútbol colombiano, fue descartado en sus comienzos por los técnicos del América y del Pereira por considerar que su baja estatura no le permitiría destacarse en el fútbol profesional. Tras la fallida prueba, el viejo Willy regresó a su natal Tumaco y en una visita de un cazatalentos de Millonarios fue observado en un juego amistoso. Jaime Arroyabe, con su ojo clínico, creyó en el hábil delantero y lo contrató para el equipo embajador. Transcurría el año 1972, y desde ese momento Willington Ortiz no solo fue figura de los azules, sino un permanente convocado a la Selección Colombia.

 

Sergio Galván Rey llegó al Once Caldas en 1995 recomendado por Alfonso Núñez, un ex jugador de los Albos. En los primeros partidos el goleador argentino estuvo divorciado con la red. La directiva lo llamó y le dio un preaviso. Al partido siguiente Galván Rey se destapó y le anotó cinco goles al Cúcuta Deportivo. El resto de la historia es conocida, como que es el máximo goleador histórico del Once y del fútbol colombiano. Y fue campeón con Once Caldas y Atlético Nacional.

 

Hoy, setenta años después, las cosas han cambiado al ritmo de las nuevas costumbres y la tecnología. Ahora reina la televisión, y muchos seguidores prefieren la tranquilidad del sillón que toparse con la algarabía en las cercanías del estadio y las barras bravas en la tribuna. A propósito de los hinchas en plena época de El Dorado el argentino Dante País resultó expulsado en un partido entre Atlético Quindío y Millonarios, entonces desde la tribuna le gritaron…”Manuel Peleas, Manuel Peleas”… y éste respondió sin temor…”Aquí está el que te mea…” De ese tenor eran las disputas de antes.

En el caso Deportivo Pereira… ¿Los mismos con las mismas?

Una hinchada golpeada, una prensa ofendida, y unos dirigentes conchudos, es el resumen de la nueva eliminación del Deportivo Pereira y su permanencia, por séptimo año consecutivo, en el Torneo de la B. En otros tiempos el panorama hubiese sido distinto, renunciaba algún dirigente, se marchaba el técnico y se daba una poda general de futbolistas como consecuencia de unos objetivos no cumplidos. 

Pero hoy no pasa nada, por el contrario, el actual manejador o administrador del equipo hace público un destemplado comunicado que ofende la inteligencia y el sentimiento de la afición pereirana.

¿Lo haremos juntos?


En el citado comunicado titulado… ¡lo haremos juntos!.. lo primero que señala es que… “la familia del Deportivo Pereira presenta disculpas a la afición por no alcanzar el objetivo del ascenso en 2017” ¿Sólo disculpas? ¿No tendría que haber anunciado alguna decisión? Creo que sí;  además se aprecia una falta de memoria muy tenaz, porque omite señalar que tampoco se logró el objetivo en 2014, 2015 y 2016; entonces para el hincha  la amargura de no ascender en 2017 se suma a la de años anteriores, pero eso no se entiende por parte de dirigentes que no interpretan el sentimiento y el dolor del hincha del Deportivo Pereira.

Más adelante señala el comunicado que…”queremos escuchar a los hinchas, periodistas, las autoridades municipales y a los patrocinadores; que se sientan identificados con este proceso, con el cuerpo técnico, con los jugadores…” Usted cree Dr Candamil que los estamentos citados en su carta se identifican con su decisión de darle plenos poderes al Señor Duván Vásquez?; usted cree que la gente se identifica con la continuidad del técnico Bulleri? Disculpe Dr Candamil, pero esto raya en el descaro, y es una falta de respeto frente al dolor de la hinchada Matecaña que lo único que quiere hoy es que usted anuncie algunos despidos. Porque, al parecer, usted parece inamovible del cargo.

Después del fracaso de Hernán Lissi en 2015, y de Néstor Cravioto en 2016, ¿por qué se empecinaron en contratar otro técnico foráneo como Alberto Bulleri, con el peregrino argumento del estilo o línea de juego? 


Los logros administrativos que cita en su escrito pierden fuerza frente al estruendoso fracaso deportivo de la institución que aprendimos a querer desde pequeños.

Quienes estamos fuera de la ciudad también sentimos ese dolor que acompaña hoy a los fieles que siguen asistiendo al Hernán Ramírez Villegas.

Recordamos que en enero de 2015 la Dimayor programó un cuadrangular extra para los equipos de la B en Bogotá, donde ascendieron Cúcuta y Cortuluá. Esa fue otra opción que perdió el Pereira con Lissi como técnico.

No nos metamos mentiras. Esto cambió tanto que ya no se vive de las taquillas, y el gran soporte económico de los equipos es el auspicio de la televisión; entonces los funcionarios, porque no son dirigentes, toman sus decisiones de espaldas  a la afición, a la que acuden hoy cuando ya  el agua está al cuello.

 Otra de las fuentes económicas es la transferencia de jugadores. En el caso del onceno Matecaña los dos más recientes han sido Leonardo Castro y Juan Camilo Hernández. Sin olvidar el caso de José Izquierdo, cuya transferencia a Bélgica significó un dinero importante por derechos solidaridad. Realmente les importa la hinchada? Les importa lo que opine la prensa?

Técnico colombiano

Los hechos son evidentes y demuestran que la  “fiebre por los extranjeros” del Dr. Candamil y su asesor deportivo ya no se justifica. Ni con un técnico, ni tampoco con jugadores extranjeros para tenerlos de suplentes.

 Cómo se explica lo del argentino Batiste en el banco en las finales?
¿No se encontrará un entrenador en Colombia que pueda ascender al Pereira para la temporada 2019?

Técnicos criollos en el ascenso. 

En el año 1991 Envigado se convirtió en el primer equipo ascendido en Colombia bajo la dirección del antioqueño Hugo Castaño. Los invito a revisar las estadísticas para que miren cuántos técnicos extranjeros han ganado el torneo de la B en Colombia.

Para no hacer extenso el listado quiero arrancar desde el año 2000 cuando Walter Aristizábal ascendió al Deportivo Pereira. Y sigamos con más técnicos  criollitos.

2001 Deportes Quindío: Eduardo Lara.  2002 Centauros: Álvaro Gómez. 2003 Chicó: Alberto Gamero. 2004 Real Cartagena: Hernán Darío Herrera.  2005 Cúcuta: Álvaro Gómez.
2006 La Equidad: Alexis García. 2007 Envigado Jesús “Kiko” Barrios. 2008 Cartagena: Huber Bodher.
2009 Cortuluá: Fernando Velasco.  2010 Águilas Doradas: Álvaro Gómez. 

Desde el año 2011 dos cupos para el ascenso:

La Dimayor amplió los cupos para los que compiten en la B pero son aprovechados por equipos desconocidos, mientras los tradicionales como el Pereira se revuelcan en la mediocridad.

2011 Dep Pasto: Flabio Torres (Ascenso directo) Y  Patriotas: DT Miguel Prince, le ganó la promoción al América que descendió ese año junto al Deportivo Pereira. Los Matecañas, en descenso directo.

2012 Alianza Petrolera: Héctor Estrada. 2013 Uniautónoma: José Manuel Willy Rodríguez y Fortaleza  DT Hernán Pacheco, ganó la promoción ante el Cúcuta. 


2014 Jaguares: Héctor Estrada. En esa temporada Uniautónoma conservó su cupo en la A tras vencer en la promoción al Deportes Quindío.  2015: Bucaramanga José Manuel Willy Rodriguez y Fortaleza, que había descendido en 2014 volvió a ascender con Nilton Bernal como técnico.


2016 América: DT Hernán Torres, y Tigres Jhon Jairo Bodmer. 


2017 tres candidatos para dos puestos: Boyacá Chicó, Llaneros y Leones. Y los tres equipos con técnicos colombianos.

Después de este amplio recorrido estadístico le formulo la pregunta Dr. Jhon Ómar Candamil  ¿Buena gestión al frente del Deportivo Pereira? Mire la extensa lista de los técnicos que ascendieron y comprobará la miopía de quienes dirigen al onceno Matecaña al desconocer a nuestros entrenadores.

 

¡NO MÁS Técnicos extranjeros para el Pereira!

Ministerio del deporte en Colombia

El anuncio presidencial sobre la creación del Ministerio del Deporte en Colombia generó simpatía y aplausos entre los presentes en el coliseo. El hecho ocurrió en Palmira el 19 de octubre de 2017 en la Clausura de los Juegos Intercolegiados Supérate.


La expresión del Mandatario de los colombianos se dio cuando apenas hace dos meses el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas manifestó que se reduciría el presupuesto para el deporte colombiano en 2018. El presidente Juan Manuel Santos  dijo en Palmira que… “Le voy a pedir al Congreso de la República que convierta a Coldeportes en un Ministerio para que en el próximo gobierno se inaugure nombrando al primer Ministro del deporte colombiano”. (El Tiempo, octubre 19 de 2017)


No es la primera vez que en nuestro país se menciona el asunto. Recordamos que en 1998 el famoso narrador deportivo Edgar Perea, qepd, tuvo como bandera de su campaña para el Senado la creación de un Ministerio del Deporte. “El Campeón” efectivamente logró su curul, y cuando se dispuso a socializar la propuesta como flamante Padre de la Patria encontró muchas barreras y su propósito quedó en intención.


Con Perea como Senador, el director de Coldeportes era Diego Palacios. En reiteradas ocasiones el funcionario le insistió al comunicador que un Ministerio del Deporte no era el camino por el entramado burocrático que afrontaría una cartera ministerial, agregándole que lo más conveniente era un Departamento Administrativo, lo que hoy es Coldeportes.


Quienes conocemos las enormes dificultades que afrontan nuestros deportistas para dar sus primeros pasos en el trasegar por coliseos y pistas, sabemos que los grandes patrocinadores de sus sueños son los padres de familia, quienes en muchos casos empeñan su patrimonio para verlos triunfar. El deporte asociado de nuestro país ha mostrado algunos avances y muchos atletas se ven favorecidos con programas como El Deportista Apoyado y el programa Altius del COC, pero no es suficiente. En muchas regiones del país los entrenadores no tienen contrato asegurado por todo el año, aunque ellos nunca abandonan a sus deportistas.


El Ministerio:

Pasaron los años y tras la cosecha de medallas obtenidas por nuestros deportistas, entre ellas la presea dorada de Mariana Pajón en BMX en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el tema del Ministerio volvió a la agenda. En aquella ocasión el presidente de Colombia Juan Manuel Santos anunció honores para nuestros medallistas y al ser consultado sobre el particular señaló: “No es necesario aumentar los gastos creando un Ministerio, en vista que con la reforma de Coldeportes en el año 2011 ya se elevó el status a esa entidad, y su Director va a participar en el Consejo de Ministros” (El Tiempo, 14 de agosto de 2012)


Las recientes versiones de los Juegos Olímpicos en Londres 2012 y Río 2016 han sido el escenario para mostrar enormes progresos de nuestros deportistas, lógicamente con el apoyo estatal, pero las últimas noticias en materia de presupuesto para estos campeones, y los que vienen en el semillero son desalentadoras.


Aún recordamos las imágenes de nuestra doble campeona olímpica Marian Pajón, quien en compañía de los también medallistas Óscar Figueroa, y Yubergen Martínez alertaron al País y mostraron su preocupación por la reducción al presupuesto estatal para el deporte en 2018.


En agosto de 2017 nuestra doble Campeona  Olímpica Mariana Pajón lanzó el llamado urgente y en tono de protesta en favor de los deportistas colombianos manifestó…”Es frustrante que en el mejor momento del deporte colombiano ahora tengamos menos presupuesto. Con esto regresaríamos a la época en que los deportistas pasaban hambre”.  Y concluyó la múltiple campeona…” Necesitamos más presupuesto para unir más al país, para darle más alegrías a Colombia”.


María Isabel Urrutia, Campeona Olímpica en Sidney 2000, señaló en su momento que el problema no es el cambio de un Instituto, y agregó que los recursos para el deporte existen, la clave es que no desvíen esos recursos. Urrutia fue congresista y como legisladora tuvo que ver con la creación del impuesto a la telefonía celular para el deporte.


En una alocución el Presidente Juan Manuel Santos, horas después de la reacción de nuestros campeones, manifestó que el apoyo de su gobierno a los deportistas seguirá, y que esa reducción de inversión en el deporte será en infraestructura. Ahora se anuncia la creación de un Ministerio del deporte. Amanecerá y veremos.


Coletilla: El instituto colombiano del deporte COLDEPORTES fue creado en 1968 y en el año 2011 fue transformado a Departamento Administrativo del deporte, la recreación, la actividad física y el aprovechamiento del tiempo libre. Coldeportes es dependiente del Ministerio de Cultura, y su mayor fuente de ingresos ha sido el  4% del IVA a la telefonía celular.

A defender el título

La cita del deporte bolivariano será en Santa Marta, del 11 al 25 de noviembre de 2017, en la versión número 18 de los Juegos que hacen homenaje a nuestro Libertador.


 Las noticias que llegan desde la bahía más linda de América dan cuenta de la construcción de los escenarios contrarreloj, porque como siempre ocurre en nuestro territorio, la adjudicación de las obras fue un proceso lento, y ellos tendrán que entregar muchos de los coliseos a última hora.


La inauguración de los Juegos bolivarianos está prevista para el 11 de noviembre y se dice que el nuevo estadio de fútbol, donde será la jornada de apertura, estará habilitado la primera semana de ese mes.


Está demostrado que la realización de este tipo de certámenes es la mejor oportunidad para que nuestras ciudades mejoren su infraestructura deportiva, como ya lo vivimos con Armenia y Pereira en su condición de sedes de los Juegos Bolivarianos en 2005, y como sub sedes del Mundial de fútbol sub 20 en 2011.  Aunque los Juegos deportivos nacionales 2015 fueron aprovechados por algunos inescrupulosos que se robaron la plata destinada para los escenarios, y ciudades como Ibagué y Quibdó perdieron una linda oportunidad de tener espacios para sus deportistas.


Los Juegos Bolivarianos de 2005 permitieron ratificar a Armenia y Pereira como anfitriones de lujo para certámenes internacionales con una dirigencia que cumplió con el desarrollo del certamen y dejó en alto la región. Manizales también ha sido socio en varios torneos Suramericanos  de fútbol, y en especial el Mundial de la categoría sub 20 en 2011 para el Eje Cafetero.


Quién lo creyera, un colombiano fue el creador de los Juegos Bolivarianos en 1938, Alberto Nariño Cheyne, y en Colombia se fundó la Odebo, entidad organizadora del certamen. Nuestro país ha sido anfitrión de las Justas deportivas muchas veces, y tuvieron que pasar 75 años para que Colombia se consagrara campeón de los Juegos Bolivarianos en Trujillo, Perú en 2013.


Se espera que más de diez medallistas olímpicos de nuestro país integren la delegación nacional en las justas de Santa Marta en el mes de noviembre, una lujosa nómina comandada por las campeonas Olímpicas Mariana Pajón y Caterine Ibarguen. Y desde ya se anuncia el duelo entre Caterine y la venezolana Yulimar Rojas, la nueva estrella mundial del salto triple.


 Solo falta que entreguen los escenarios a tiempo para ver de nuevo la cerrada rivalidad entre Venezuela, el mayor ganador de estas justas bolivarianas, y Colombia, el más reciente campeón que se apresta a defender el título.

Los campeones de Pereira

Con esta nota quiero reconocer la tarea de valores que no han tenido en el equipo de su tierra el terreno abonado para brillar y así poder brindarle a la querendona y Morena Pereira las alegrías postergadas durante tantos años. En justicia debo señalar que muchos deportistas nacidos o formados en nuestra capital recogen frutos de su esfuerzo en tierras ajenas como premio también a su talento.

Por esa razón los califico como Los campeones de Pereira. Y en esa lista de privilegiados debo citar a cinco valores que han tenido conquistas valiosas en tiempo reciente con divisas ajenas a las de su terruño. 

No pudimos ver a Diego Arias como campeón con el Deportivo Pereira, y ese logro también fue esquivo para Leonardo Castro con la Divisa Matecaña. 

Aún en el momento de más desprestigio para el equipo que aprendimos a querer, nos vemos precisados a tomarlo como referencia para hablar de muchos futbolistas que lucieron la amarilla y roja, y les tocó buscar otros rumbos en procura del altar del triunfo. El guardameta Cristian Vargas y el volante Juan Pablo Nieto quienes nacieron en Pereira, pero no militaron en el equipo de la tierra, ahora junto a Diego Arias han levantado Copas con Atlético Nacional. 

Otro caso es el de Alejandro Bernal con el Rey de Copas y lo hecho por Leo Castro con Independiente Medellín. Encuentro relación entre los dos últimos citados, nacidos en Montería,  y en el Cauca, respectivamente, pero quienes se formaron y  aprendieron en Pereira.

La historia se repite. Y no parece cambiar pronto. En los primeros años de presencia del Pereira en los torneos de la Dimayor muchos jugadores que dejaron huella de su clase en el mítico estadio Mora Mora solo pudieron celebrar goles y algunos triunfos parciales en 90 minutos, pero les tocó partir a buscar la consagración fuera del patio como le aconteció a Casimiro Ávalos.  

El Guaraní fue goleador con el Pereira en 1950 y en 1954 se consagró campeón con Atlético Nacional. Ejemplos como este abundan. A quienes no conocen el caso de Ávalos quiero señalarles que el máximo goleador en la historia del equipo Matecaña terminó siendo más pereirano que el Bolívar desnudo, y se quedó aquí para siempre.

Mientras el estadio más lindo y funcional del país luce desolado, y con justa causa por una afición frustrada,  nos toca limitarnos a aplaudir a la distancia los éxitos que por supuesto nos alegran de elementos como José Izquierdo en el fútbol europeo, y muchos más que van haciendo camino.

Ahora que tengo la oportunidad de ver de cerca a estos embajadores del fútbol, los ya citados jugadores pereiranos de Nacional y Medellín, quiero ponerlos como ejemplo de superación y comportamiento. Y hago la referencia porque  hoy abundan los casos de deportistas exitosos que ocupan titulares por sus excentricidades y escándalos con el asedio de las redes sociales. 

El jugador pereirano más exitoso en el fútbol profesional fue José Fernando Santa, otro hijo de la tierra que no ocupó el camerino Matecaña, porque muy joven fue adquirido por Atlético Nacional. Es curioso pero los equipos de Medellín disfrutaron del talento de los mejores valores de la Villa de Cañarte, como es el caso de John Edison Castaño que pasó por el onceno Verdolaga, Rafael Castillo quien fue campeón con el Medellín, el arquero Darío Aguirre sub campeón de Copa Libertadores con Atletico Nacional en 1995.  Y durante muchos años Gustavo Santa ostentó el registro de máximo goleador de Atlético Nacional hasta que llegaron Tréllez y Aristizábal.  

La lista de jugadores que partieron del Pereira y triunfaron con otras camisetas es bien extensa.


Por qué una tierra de grandes futbolistas no puede tener un equipo campeón,  o por lo menos un equipo digno.

Pero estos éxitos que reconocemos los periodistas llenan el álbum personal y familiar del deportista, ya que el hincha lo que busca es celebrar triunfos de la camiseta que luce, de la divisa que aprendió a querer desde niño y que le roba los sueños, es decir, el Deportivo Pereira que nos viene aplazando a todos  esa gran celebración, ese gran logro que algún día debe llegar.

Por eso es el reclamo, por eso este clamor,  Pereira es tierra de Campeones, mientras el equipo de la tierra no ha podido ser campeón.

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