Los luchadores con doble nacionalidad que le dan medallas a Risaralda

La Liga Risaraldense de Lucha Olímpica ha encontrado en seis venezolanos, con nacionalidad colombiana, un refuerzo importante para conseguir los objetivos propuestos en certámenes de talla nacional e internacional.

El pasado 15 de marzo finalizó la primera Copa Colombia de Lucha, organizada por la Federación Colombiana en Rionegro, Antioquia, competencia selectiva para el Campeonato Panamericano que está proyectado para realizarse la primera semana del mes de mayo en Sao Paulo, Brasil. Así mismo, le permitió a los luchadores sumar puntos para el Preolímpico que tendrá lugar en Bulgaria, también en mayo.


En la Copa la selección de Risaralda logró 4 medalla: 2 de oro y 2 de plata, las dos primeras conseguidas por Nabot Zapata y Braulio Vargas, quienes hacen parte del grupo de nacionalizados de la Liga Risaraldense y que están llevando al equipo a un nivel óptimo.


Braulio Vargas, Nabot Zapata, Ángel Gabriel Parada, Dubraika Alexa Rodríguez, Kevin Montero y José Gregorio Guedes, son un grupo de nacionalizados, que han venido desde Venezuela y están dando aportes y alegrías a los risaraldenses desde la Lucha. El profesor John Jairo Echeverry les ha dado una oportunidad, para que con su experiencia hagan progresar a Risaralda en esta disciplina.


El concepto que tiene el profesor Echeverry de estos jóvenes es muy positivo. “En vista de que vienen de un país que está atravesando muchas dificultades y donde las oportunidades son escasas, han venido buscando nuevos horizontes, y tienen la ventaja de que ellos son nacionalizados en Colombia, a diferencia de las personas que llegan al país sin oportunidades, y sin documentos para ejercer”.


Estos deportistas se pueden convertir en ejemplos y modelos de una sociedad, según Echeverry y logran romper el estereotipo que se tiene de que las personas que vienen de Venezuela vienen a realizar acciones negativas a Colombia, y demuestran que han venido para marcar diferencia y dar lo mejor de sí mismos para el país.

Un camino complicado

Si bien cada uno de ellos lleva un promedio de tres años viviendo en Colombia y ya están radicados totalmente aquí, tuvieron muchas dificultades al estar recién llegados, ya que a pesar de ser colombianos, no se les permitía participar en evento y competencias debido a los registros deportivos.


Por suerte para ellos, eso ya se solucionó y ahora no tienen ningún inconveniente para competir, y ya han traído resultados. “Ángel compitió antes de la pandemia en campeonato nacional y fue campeón, Nabot ha sido campeón varias veces en diferentes campeonatos a nivel nacional y en el evento más importante de Colombia que es los Juegos Nacionales, ahora se le dio la oportunidad a Braulio y aprovechó muy bien su oportunidad y fue campeón en Copa Colombia”, dice el entrenador Jhon Jairo.


Aunque no todos han contado con esa misma oportunidad, como es el caso de Dubraika, que es una atleta de mucha experiencia internacional, y ha tenido muchos inconvenientes para participar, y una vez pudo estar en competencias representando a Risaralda sufrió un golpe en su mejilla y se fracturó el mentón y la mandíbula, por lo que estuvo fuera de competencia, aunque para el entrenador esto no fue del todo negativo, ya que pudieron verificar que Dubraika sí podía realizar el proceso de pesaje e inscripción en torneos y que ya no tendrá más problemas en el futuro, porque es una atleta registrada oficialmente en la Liga Risaraldense.



Nabot Zapata y sus victorias en Risaralda

Este luchador tiene 26 años, nacido en San Fernando de Apuré, Venezuela, lleva 4 años viviendo en Pereira y desde que llegó a Colombia ha entrenado con John Jairo Echeverry, tiene una experiencia de aproximadamente 12 años en la lucha.


Empezó a practicar la lucha, ya que un amigo suyo en Venezuela lo invitó un día a practicar el deporte y a él le quedó gustando y hasta el día de hoy sigue practicándolo, de hecho en Venezuela se dedicaba enteramente al deporte.


Ha participado en campeonatos nacionales e internacionales y para él todos sus campeonatos son importantes porque en todos “da el todo por el todo y va a ganar”.


Recuerda especialmente los Juegos Nacionales 2019 en Cartagena, ya que es uno de los mayores logros que ha tenido con Risaralda y fue una de las competencias más recientes, y donde obtuvo el primer lugar.


Piensa que en la vida es necesario buscar nuevos horizontes y tocar nuevas puertas, esa es la razón de venir a Colombia, donde se ha sentido bien recibido y se ha adaptado muy bien a las dinámicas del país, además que ha recibido un gran apoyo, especialmente de la Liga Risaraldense de Lucha, para seguir practicando el deporte y dedicando su vida a él.


Aunque también ha tenido momentos difíciles, como el año pasado donde debió bajar de peso para poder estar en la categoría 60 kg. “En este deporte se requiere de categorías, tuve que bajar de peso y eso es difícil, pensé en renunciar, tirar la toalla, pero son cosas que se tienen que se van superando poco a poco y se afrontan”, dice.


Participó en Rionegro en la categoría 60 kg y obtuvo el primer lugar.




Braulio Emilio Vargas, las puertas que abre el deporte

Braulio Vargas es un deportista de 31 años, llegó a Pereira hace 3 años, ya que conocía a su compañero de lucha Nabot, que ya estaba radicado en la ciudad para ese entonces. Braulio nació en Barcelona, Estado Anzoátegui, Venezuela.


Vino al país porque la situación venezolana es difícil, y gracias al deporte ha tenido la posibilidad de abrirse puertas en otros sitios, ya que tiene una experiencia de 15 años practicando la lucha, hizo parte de la selección de Venezuela de lucha, compitió en campeonatos panamericanos, campeonatos nacionales y en juegos centroamericanos.


“El país me ha recibido de una manera muy buena, tanto en el deporte como en todo el país, conté con la colaboración del profesor John Jairo que me abrió la puerta y me ha ayudado. Además no he recibido comentarios de discriminación, no he corrido con esa suerte”, dice entre risas Braulio.


Braulio comenzó a practicar la lucha por sorpresa. El colegio donde estudiaba se incendió y él comenzó a aburrirse estando todo el tiempo en su casa, que tenía cerca un gimnasio de Lucha, “yo no me acercaba porque no me gustaba el deporte, y de pronto fui y me animé y entré”, relata de los comienzos de su vida deportiva.


Al venir a Colombia, la mitad de su familia se quedó en Venezuela, su madre se quedó allí pero Braulio todos los días se comunica con ella y también con sus hermanos.


Una vez en Pereira dice que pensaba en retirarse del deporte, “al salir de Venezuela uno quiere conseguir un trabajo para poder mantenerse que no es fácil, uno quiere ser independiente y esas cosas, pero el profesor siempre me apoyó y me motivó a seguir otra vez y gracias a Dios aquí estoy, y ya quedé campeón”, dice refiriéndose a la medalla de oro que consiguió en la Copa Colombia de Rionegro y a su participación activa con Risaralda.


Uno de sus compañeros de lucha, Diego Armando Zuluaga, quien participó en los Juegos Olímpicos de la juventud en Argentina, ha sido un apoyo importante para Braulio, y alguien a quien este le guarda aprecio, porque desde su llegada le dio consejos en entrenamientos y lo motivó.




Ángel Gabriel Parada Meza, juventud y gloria

Con tan solo 16 años, Ángel Parada de Yaracuy, San Felipe, Venezuela ha participado en múltiples competencia, en Venezuela obtuvo el tercer lugar en campeonato nacional infantil de 2012, que fue su primera competencia.


Luego fue campeón nacional de este mismo torneo, dos años consecutivos en 2013 y 2014, año donde también estuvo en su primer Campeonato Nacional Cadetes, un año después perdió en este campeonato, pero se desquitó en el Campeonato Nacional para Adultos, donde perdió la final con un clasificado a las olimpiadas de Rio de Janeiro y un año después, en 2016, ganando el Nacional de Cadetes.


Además fue campeón nacional juvenil, sub 23, adulto y campeón panamericano de cadetes en Lima, Perú, y campeón nacional juvenil en 2017, antes de salir de Venezuela, llegando a Colombia con una excelente trayectoria para traerle victorias ha Risaralda.


Su inspiración para practicar la lucha fue su padre, quien era luchador también y al que siempre veía llegar de sus competencias recibido con abrazos.


“Todos estaban orgullosos de él en toda la cuadra y eso me gustaba”, dice.


A los 6 años su padre lo empezó a llevar al gimnasio, donde una profesora le preguntó si quería entrenar y él sin pensarlo mucho dijo que sí. “Me acuerdo que mí primer entrenamiento fue con un pantalón y sin camisa, ese día corría por todos lados”, recuerda entusiasta.


En el 2018 su madre tomó la decisión de venir a Colombia, y ambos se fueron a Barranquilla, Atlántico, que era donde entrenaba Ángel en sus vacaciones. Allá se cruzó con un entrenador cubano que estaba como entrenador de Manizales y le ofreció entrenar en Caldas, “el me ayudó con muchas cosas, después por problemas internos de la liga perdieron el reconocimiento y me dedique a solo entrenar y trabajar”.


Representando a Caldas competía, pero en solo copas del Valle, donde quedó campeón de un torneo organizado por las Fuerzas Armadas, también quedó en primer lugar en las primeras dos Copas del Valle, siendo la última en Palmira.


Carlos Morlas (Q.E.P.D), entrenador del Valle, se percató del talento de Ángel y le ofreció ayuda para estar en Campeonatos Nacionales, es en este punto donde John Jairo Echeverry aparece para brindarle su ayuda a este deportista.” John Jairo es mi entrenador actual, y al cual le debo muchísimo y le agradezco con el corazón todo lo que hecho por mí”.


Así empezó su historia con Risaralda, durante casi todo el 2019 no pudo competir por problemas de la Federación con su doble nacionalidad, pero una vez organizó sus asuntos, representó a Risaralda y quedó de Campeón en un torneo a nivel nacional. 2020 no se compitió por culpa de la pandemia del Covid 19, y en 2021, iba a estar en la primera Copa Colombia en Rionegro pero una lesión de costilla lo dejó por fuera.



Dubraika Alexa Rodríguez Criollo, luchadora de experiencia

Dubraika Rodríguez practica la lucha olímpica hace 15 años, comenzó porque una compañera de colegio vivía cerca de su casa y todos los días pasaba por el frente a la misma hora, hasta que por curiosidad quiso saber a dónde se dirigía y le preguntó, esta compañera dijo que entrenaba lucha y la invitó a entrenar al día siguiente, que fue el día en que Dubraika se enganchó con el deporte.


“Lo que más le gusta es que la lucha es un deporte que forja el carácter” dice a sus 25 años, oriunda de Caracas, Venezuela. Vino a Pereira hace 3 años, aunque anteriormente había visitado a Colombia en competencias y concentraciones de lucha.


Decidió venir a Pereira porque en Venezuela comenzaron a surgir problemas de preferencias en su liga, “ya no valían resultados, ni la calidad, ni el esfuerzo del atleta sino que el que mejor cayera, ese era el que viajaba”, y llegó un punto en el que no toleró esto y Gibran Salazar, ex integrante de la Liga Risaraldense, habló con ella y le habló del entrenador John Jairo, convenciéndola de llegar a Pereira.


Para llegar, fue a Cúcuta, luego a Bogotá y finalmente a Pereira totalmente sola, pero con el paso del tiempo, su mamá y su hermano vinieron, y ahora tiene a su familia aquí. Dice que se ha topado con muy buenas personas en la Liga y afuera, aunque en ocasiones escucha comentarios discriminatorios a los que hace caso omiso.


A lo largo de su carrera deportiva, ha participado en diversas competencias a nivel nacional en Venezuela, a nivel internacional ha estado en Panamericanos, Centroamericanos, en Open abiertos, en Suramericanos, y en una competencia abierta en Bolivia. Ella siente que el mejor año de su carrera deportiva fue el 2012, porque viajó en campeonatos nacionales e internacionales tanto en cadete como junior y adultos.


Dubraika, aparte de ser deportista de la Liga, también está estudiando, va en cuarto semestre de entrenamiento deportivo en la Universidad Deportiva del Sur, a distancia. Además hace parte de la escuela de formación de la Secretaría de Deporte y Recreación departamental y le da clases a niños de iniciación en la caseta comunal de Villa María y en la cancha de Villa Navarra.


En el futuro espera que los resultados que dio por Venezuela y por Caracas, lleguen con Risaralda, su sueño es cumplir el ciclo olímpico y subirse a un podio, y ganar medalla olímpica.

Risaralda ha adoptado a esta deportista dándole su apoyo, no solo el entrenador John Jairo, sino también la presidenta Jessica Echeverry, además de los compañeros que han sido un apoyo para mantenerse de pie en estos 3 años.



Kevin Jhoiner Montero Colmenares, esperanza para el futuro


Kevin Montero vino a Colombia buscando nuevos horizontes, pasó en bus y trocha hasta llegar a Manizales, dejando atrás la situación de su país, Venezuela, donde dice “no hay futuro”, también vino dejando atrás a sus amigos, seres queridos y a su familia, entre los que está su padre, que es un costeño colombiano, pero que hoy en día es el único de su familia que sigue en Venezuela y con el que se comunica todos los días por Whatsapp, Kevin ya lleva 3 años en el país, tiene 21 años, de los que ha dedicado 10 años a la lucha.


Nació el 28 de mayo de 1999 en Valencia, Estado de Carabobo, Venezuela, sus primeros años en el deporte comenzó entrenando la Gimnasia, y sin preparación en la lucha fue a un campeonato y quedó en el segundo lugar, por lo que se motivó y buscó un nuevo camino e interés en el deporte que hoy es su pasión.


Antes de venir a Colombia era estudiante de informática en el vecino país y manejaba un taxi, además como luchador participó en varias competencias nacionales, de las que recuerda el campeonato cadete 2015 en el Estado de Zulia, donde quedó campeón, en una lucha todos contra todos, donde la final la ganó faltando 20 segundos para terminar el combate “gané sin mucha preparación, solo con corazón y voluntad” dice, gracias a esta competencia fue a los Juegos Centroamericanos cadete en 2015 en México “fue muy bonito ir allí y sobre todo montar por primera vez en avión”; en esta competencia en México obtuvo una medalla de bronce.


En 2017 se lesionó los dos hombros, y lo desanimó bastante el hecho de que tuviera que ser operado para poder seguir entrenando el deporte, pero pudo seguir adelante con la lucha.


En Colombia, comenzó representando a la liga de Caldas, pero Risaralda lo trajo para que representara al departamento en una copa en Cali “El profe Jhon Jairo vio el potencial que tenía y hablamos y me dio está gran oportunidad de estar en el equipo de Risaralda con un gran grupo de compañeros y entrenadores”.



José Gregorio Guedes, una carta en el equipo de Risaralda

José Guedes llegó a Pereira en diciembre de 2017 desde Barquisimeto, Estado Lara, Venezuela, tiene 29 años y está agradecido con la oportunidad que le dio el profesor John Jairo y el equipo de Risaralda, con el que dice “le ha ido muy bien”.


Entrena la lucha olímpica desde los 9 años, pero se ha dedicado enteramente a ello desde los 16, ha participado en copas nacionales y en juegos nacionales en Venezuela, también en Juegos del alba que son internacionales y ha estado en copa simón bolívar. En Colombia se le presentó la primera oportunidad de competir recientemente, en la Copa Colombia de Rionegro.


Recuerda el 2011 como uno de sus mejores años porque generó la mayor cantidad de medallas en su vida y porque estaba en sus mejores condiciones, que siente que está alcanzando de nuevo ahora en Risaralda. Lamentablemente, en 2012, tuvo una lesión de rodilla y duró año y medio sin entrenar, y eso le bajó la potencia que traía en el 2011.


En Venezuela, se dedicaba al deporte y también estaba estudiando ingeniería civil, a la vez que se dedicaba a la empresa de su familia, pero su prioridad era la lucha.


Manifiesta mucho apoyo de parte de la Liga, porque le han dado la oportunidad de entrenar, el entrenador John Jairo lo ha guiado en el proceso para poder competir, y también dice que en la empresa donde trabaja, el call center Atento, le han dado mucho apoyo con los horarios de entrenamiento.


Sus expectativas son, prepararse y ponerse nuevamente en condiciones para los Juegos nacionales del 2023, su objetivo es ser campeón allí.


Estos 6 deportistas están convencidos de que el deporte aparta a los niños de la delincuencia y de que la lucha es un deporte más allá de los golpes. “La lucha hay que conocerla, hay que ir a los gimnasios, los invito a que vayan y vean que es un deporte demasiado hermoso que enseña la disciplina, el sacrificio que tenemos que hacer por las cosas, y como en la vida, para todo hay que luchar”, es el mensaje final de Braulio.




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